La Ruta de las Jorobadas

La ballena jorobada o yubarta habita todos los océanos del planeta. Cada grupo se mueve entre su misma área de alimentación y su área de cría, año tras año.

En el Pacifico Sudeste se encuentra la población que migra desde la Antártida y Chile hasta Perú, Ecuador, Colombia, Panamá y Costa Rica.

Todo empieza en los últimos días del año hasta el mes de marzo cuando se les puede encontrar en la Antártica y las costas de Chile donde se alimentan y llenan sus depósitos de grasa para tener energía para su gran travesía, a finales del verano comienza su migración hacia el norte hacia aguas tropicales para iniciar su ciclo de reproducción.

Que ruta toman es aún un misterio, según estudios (aún en proceso) del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales con sede en Panamá; las ballenas que ya son madres y las embarazadas optan normalmente por la ruta costera, la ruta más larga, para huir de sus depredadores naturales, las orcas y los adultos sin crías toman la ruta de mar abierto, la más corta.

Desde mediados de julio comienzan a llegar estos majestuosos gigantes a nuestras aguas, para gozar de nuestras tibias aguas y continuar con su proceso reproductivo; muchas de estas jorobadas son panameñas, algunas tienen cédula 9 (Veragüenses). Sus crías nacen con poca grasa corporal, por lo que no soportarían las frías aguas del Antártico, por lo que nuestras aguas tropicales son el refugio perfecto.

En nuestras costas las madres les enseñan a sus crías a nadar y a sobrevivir, al mismo tiempo que los amamantan para acumular energía para para el viaje que se le avecina.  Las crías pueden llegar a consumir hasta 100 litros de leche diarias, mientras tanto las madres les cantan a sus crías hermosas canciones de amor.

Los meses de agosto y septiembre es donde se reporta mayor actividad, pero incluso pueden ser vistas hasta el mes de noviembre.