El Güegüense es un drama satírico que se representa cada año el día de la fiesta de San Sebastián, santo patrón de la ciudad de Diriamba, en la provincia nicaragüense de Carazo. Es una expresión de protesta contra el dominio colonial, una síntesis de las culturas española e indígena que combina teatro, danza y música.
Se cree que los primeros textos fueron compuestos a principios del siglo XVIII. La historia nos habla del encuentro entre las autoridades coloniales españolas y los nativos americanos, representados por un personaje central, el Güegüense, una figura venerable y respetada en la Nicaragua prehispánica, que se defiende de las acusaciones lanzadas contra él gracias a una serie de estratagemas verbales. En lugar de enfrentarse directamente o desafiar a la autoridad, procura mostrarse cooperativo y conciliador, mientras recurre a artimañas para debilitar su poder. El personaje es tan popular, que los nicaragüenses han acuñado la expresión: “poner cara de Güegüense”, para referirse a alguien que aparenta someterse a la autoridad mientras trabaja sutilmente para socavarla.
Los espectáculos son representados generalmente por ocho personajes principales que distinguimos por sus trajes, sombreros y máscaras de madera. Están acompañados por un grupo de bailarines y un conjunto de violines, guitarras y tambores. Todos ellos entremezclados en las procesiones de las calles.
(El Güegüense. Proclamado Obra maestra del Patrimonio oral e inmaterial de la Humanidad en el año 2005. Nicaragua)