León Viejo es uno de los asentamientos coloniales españoles más antiguos de América, considerado un enclave de inmenso potencial arqueológico y declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2000.
Los españoles se asentaron en esta ciudad porque era una región rica y con una alta densidad de población y teniendo en cuenta las aspiraciones de expansión territorial, el lugar era apto para cumplir las funciones residenciales, gubernamentales, logísticas y religiosas que necesitaba el imperio en el siglo XVI.
La ciudad de León fue fundada en 1523 por Francisco Hernández de Córdoba a unos 30 km de su ubicación actual (León Viejo), pero después de que el volcán Momotombo erupcionase en 1610, ésta fue mudada a su ubicación actual, sobre el antiguo poblado indígena de Subtiaba.
Descripción y principales atractivos
Lo que queda de la segunda ciudad más antigua de Nicaragua fueron re-descubiertas en la década de los 60 ya que ésta quedó sepultada por las continuas expulsiones de ceniza y piedra volcánica.
Pasear por León Viejo es retroceder con la imaginación a la época colonial. Entre las ruinas visibles está la Catedral, la Casa Real de Fundición (sede del gobierno económico), el complejo eclesial de los Mercedarios (orden religiosa de gran poder) y algunas viviendas de los hombres más pudientes de la época o de gran importancia en la conquista de América, como es el caso de Hernando de Soto.
En sus ruinas podemos ver, como con tejas y ladrillos de barro, los españoles construyeron sus casas, de aproximadamente 7 metros de altura, con paredes de gran grosor en las bases, que disminuían hacia la altura del techo. Se cree que esta técnica era utilizada como aislante del calor y como protección ante los terremotos que sufría la zona.
En la actualidad, el sitio histórico de León Viejo, es una zona de referente cultural y natural del país que la mayoría de operadoras y viajeros incluyen en sus rutas turísticas. Debido a las excavaciones se sabe que la ciudad tenía un trazado en forma de cuadrícula, similar a casi todas las ciudades de Hispanoamérica de esa época y que contaba con tres monasterios: "La Merced", "San Pedro" y "San Francisco" ubicados en las calles principales de la ciudad y que estuvieron en función hasta aproximadamente 1560. De esos monasterios, el de La Merced ya ha sido encontrado en el extremo sur de las ruinas, así como el de San Pedro.